Grandes Aleros, lineas horizontales, ventanas que suben hasta los aleros, bloques bien definidos.... Sin embargo, hay otras que me sorprenden, como la casa Nathan G. Moore, en el 333N. En la que Wright tiene que reconvertir una casa victoriana neoclásica, y es curioso ver como también es diestro a la hora de intervenir en un edificio ya existente. Colocando un porque con gran maestría y una gran chimenea que va a dividir el espacio interior.
Una vez dentro de la casa taller, por poco se me caen las lágrimas. La casa es... como decirlo, es sencillamente genial en su estilo y magistral en el manejo de las ideas. La chimenea articula la planta baja, y además es esa su principal función, ya que la casa disponía ya en 1889 de calefacción central y sistema de aire acondicionado. De tal forma, que la chimena lo que hace es permitir la vista entre habitaciones de la planta baja, pero no el paso.
Los detalles son exquisitos, como los radiadores ocultos, el mobiliario, o el piano de cola integrado en el hueco de la escalera para dar música a toda la casa. En la planta superior, uno de los dos espacios de los que llaman espacio guau! (todo el mundo dice eso cuando llega). Uno es la sala de juegos, con el techo abovedado, lucernario y una grada para pequeñas representaciones. Cuando estas ahí, te quedas helado, por un lado te invade una cierta envidia por otro intentas quedarte con todo en la cabeza (por supuesto no pueden hacerse fotos) pero es como que quieres captar la esencia de algo, que nunca nadie te ha explicado. El otro espacio es el propio estudio, aquí lo tengo más claro, cuando llegas ahí, dices yo quiero uno igual que este...
Después de la agotadora visita, que mejor que tomarte un plato de gurullos en Oak Park? si, si! así me quedé yo, de piedra. Vamos no es que lo llamen gurullos, pero aquí puede verse que es lo que es... jejeje. Yo es que soy muy de plato de cuchara.
Y antes de irnos de Oak Park, visita obligada a la Iglesia unitaria. Más Wright, más lección de buena calidad.
A la vuelta a la city, pelea con budjetcar (me cobran mas de lo que deben) y ascensión... 109 plantas a lo alto de la torre Willis (antigua torre Sears). La panorámica es impresionante, la misma que la noche anterior teníamos del otro lado. Esta torre de SOM (Skidmore, Owen and Merril) es un pepito de cuidado, pero aquí el personal le tiene una estima y un cariño. Te explican un rollo estructural de los cigarrillos, o no se qué, que si los pones juntos son mas estables que si los pones separados, a lo que yo le dije y si en lugar de cigarritos son puros? Bueno, el caso es que la panorámica es... cool!
Esta noche, dormíamos ya el aeropuerto internacional Chicago O'hare. De allí vuelo a Phoenix y al oeste!!
To be continued....



Legen...(wait for it)...dary!
ResponderEliminar