martes, 18 de mayo de 2010

Día 1: Chicago

Tener tiempo para escribir, aquí sentado en la habitación del hostal, es algo que echaba de menos. Ayer conducimos a Chicago. Dormí casi las dos horas de viaje, pero el camino ya me lo conozco. Por una parte es sencillo, lo llaman La Pradera, por otra parte es inerte, lo llaman Highway. Y esta es igual en toda Norte América. Es como el mar, el agua es la misma, lo que cambia es el fondo que la sostiene.


Chicago es  una ciudad inmensa, pero ordenada, pero colapsada en su propio orden. Al final todo gira entorno al "Loop". Estar en la federal square, rodeado de Mies, calma y reconcilia. Pienso en las veces que lo he visto en papel, y lo diferente que es pasar entre los pilares. Una señora gorda y bajita, la voluntaría de la academia de arquitectura de Chicago, nos acompaña y nos hace de anfitriona. Obviamente, no es arquitecta. Es como una abuela, si! es como esas abuelas orgullosas de su casa y sus nietos. Trata a los arquitectos como si fueran su reala, se deja caer, insinua, en cierta manera lo tiene todo bien atado. Pero lo cuenta como le da la gana. Es algo así como ponerle un tapete de croché al sillón barcelona.


No se si tenemos abuelas así en españa, abuelas de la arquitectura. Señoras satisfechas con el espacio construido que hablan de la modernidad como de la vecina del quinto. Por la tarde, un robo, en el bar, la cámara sobre la mesa, girar la cabeza, la cámara no está. Volver a pelear en inglés me cuesta la vida, es eso de no poder decir: me cago'n tu puta mare! Aún así la peleo, no es que la cámara valga nada, pero ahora que como una vez al día me jodería tener que comprar una para ir tirando recuerdos. Le monto un pollo, no me entiende, pero el cabrón entiende. Le comento sutílmente, que solo está el personal del bar, que pregunten a ver.... la cámara aparece.

Por la tarde, cogemos el coche, conducimos fuera de la ciudad, es más o menos lo que hacen los nativos de aquí. Cabalgar al centro, negociar y cabalgar a sus moradas afuera. Nosotros cabalgamos con más emoción. Vamos a Plano, Illinois. Tiene gracia, porque es de los pocos sitios de illinois que no es plano completamente.

Me impactó ver esta imagen, no por los daños o por el deterioro, sino porque si Mies la hubiera imaginado así, igual la hubiera metido el mismo en el río. Un plano líquido (en plano, entre planos) que que extiende la vista mas allá de los límites construidos.... Me imagino la casa, muy coqueta ella,  tomando sus propias decisiones, mutando y evolucionando para estar a la última. Qué remedio! reciclarse o morir!.... diría la pobre...

to be continued...

2 comentarios:

  1. Nos das una envidia que esto no puede ser ni legal.
    Dudo que en España haya abuelas de la arquitectura, aunque quien sabe, puede que simplemente aún no las conozcamos. Se puede rastrear en facebook, si las hay, seguro que tienen un grupo.

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